Hacienda redefine las reglas contables para 2027: ¿está su empresa preparada?

Jul 30, 2026

Hacienda redefine las reglas contables para 2027: ¿está su empresa preparada?


La Dirección General de Tributación emitió nuevos criterios para la aplicación de las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) con efectos tributarios en Costa Rica.

Las disposiciones comenzarán a regir el 1.º de enero de 2027, de conformidad con la Resolución MH-DGT-RES-0015-2026. Su objetivo es armonizar la información financiera con la normativa tributaria, uniformar los criterios de fiscalización y brindar mayor claridad tanto a los contribuyentes como a la Administración Tributaria.

Aunque la entrada en vigor todavía parece lejana, el 2026 debe considerarse un año de preparación. La transición podría requerir ajustes en las políticas contables, los procedimientos internos, los sistemas de información y la documentación utilizada para respaldar las operaciones de cada empresa.

¿Qué cambia con la nueva resolución?


La resolución aclara cómo deben aplicarse las NIIF para efectos tributarios y en qué situaciones prevalece el tratamiento contable o una disposición específica de la legislación fiscal.

También deroga la resolución DGT-R-029-2018 y actualiza el marco interpretativo utilizado por Hacienda para evaluar la información financiera presentada por los contribuyentes.

Entre los principales cambios se encuentran:

  • Los Grandes Contribuyentes Nacionales deberán aplicar obligatoriamente las NIIF Plenas.
  • Los contribuyentes del régimen general podrán aplicar NIIF Plenas o NIIF para PYMES, según corresponda.
  • Las empresas deberán documentar adecuadamente las diferencias entre la utilidad contable y la base imponible del impuesto sobre las utilidades.
  • Hacienda contará con criterios más uniformes para revisar y fiscalizar la información financiera.

Más que una modificación técnica, este cambio fortalece la relación entre la contabilidad, el cumplimiento tributario y la gestión de riesgos empresariales.

¿Cómo impactará a las empresas?


La nueva regulación modifica la forma en que las organizaciones deberán sustentar sus cifras ante una eventual revisión de la Administración Tributaria.

No será suficiente con presentar estados financieros o declaraciones tributarias. Las empresas deberán poder demostrar que la información reportada responde a políticas contables adecuadas, registros consistentes y documentación verificable.

En la práctica, será necesario revisar que:

  • Las políticas contables estén alineadas con las NIIF aplicables.
  • Las diferencias entre los registros contables y las declaraciones tributarias se encuentren debidamente justificadas.
  • Los estados financieros reflejen correctamente las operaciones realizadas.
  • La documentación soporte los criterios y estimaciones utilizados.
  • Las áreas contable, financiera, legal y tributaria trabajen de manera coordinada.

Esto adquiere especial relevancia en un entorno donde Hacienda continúa fortaleciendo herramientas tecnológicas como TRIBU-CR y aumentando su capacidad para analizar y contrastar información.

La diferencia entre la utilidad contable y la utilidad fiscal


Uno de los aspectos más importantes será la documentación de las diferencias entre la contabilidad financiera y la determinación del impuesto sobre las utilidades.

La utilidad reflejada en los estados financieros no siempre coincide con la base imponible declarada ante Hacienda. Algunas partidas pueden recibir un tratamiento contable y tributario diferente.

Por esta razón, las empresas deberán mantener conciliaciones claras que permitan explicar:

  • Cuál fue el tratamiento contable aplicado.
  • Cuál es el tratamiento establecido por la normativa tributaria.
  • Por qué se genera la diferencia.
  • Cómo afecta esa diferencia la determinación del impuesto.


Una conciliación incompleta o sin respaldo puede aumentar el riesgo de observaciones, ajustes y contingencias durante una fiscalización.

¿Por qué debe comenzar la preparación en 2026?


Esperar hasta finales de 2026 podría generar ajustes apresurados, costos adicionales y mayores riesgos de incumplimiento.

Antes de la entrada en vigor, las empresas deberían:

  1.  Identificar el marco contable que aplican actualmente.
    Es importante confirmar si corresponde utilizar NIIF Plenas o NIIF para PYMES.
  2. Revisar las políticas contables vigentes.
    Las políticas deben reflejar correctamente los criterios aplicables a la organización.
  3. Evaluar las diferencias entre el tratamiento contable y tributario.
    La empresa debe determinar si sus conciliaciones actuales ofrecen suficiente trazabilidad.
  4. Actualizar manuales y procedimientos internos.
    Los procesos de cierre, registro, revisión y aprobación pueden requerir modificaciones.
  5. Capacitar al personal responsable.
    Los equipos contables, financieros y administrativos deben comprender los nuevos criterios.
  6. Revisar los sistemas de información.
    Algunas empresas podrían necesitar ajustes para producir reportes y conciliaciones con mayor detalle.
  7. Fortalecer la documentación de respaldo.
    Cada criterio contable relevante debe estar sustentado y ser consistente con la realidad económica de la operación.

Una revisión anticipada permitirá distribuir los ajustes durante el año y facilitar una transición más ordenada.

La preparación no corresponde únicamente al departamento contable


Este cambio no debería gestionarse exclusivamente como una tarea del contador.

Las políticas financieras pueden afectar contratos, inversiones, financiamiento, distribución de dividendos, valoración de activos y otras decisiones empresariales. Por ello, la preparación debe involucrar a las áreas contable, financiera, legal, tributaria y administrativa.

La coordinación entre estos equipos permitirá identificar inconsistencias antes de que se conviertan en contingencias.

2027 comienza desde ahora


La nueva regulación confirma la tendencia de Hacienda hacia una fiscalización más técnica, basada en información financiera consistente, trazable y debidamente respaldada.

Las empresas que comiencen a revisar sus políticas y procesos durante 2026 estarán mejor preparadas para cumplir con las disposiciones que entrarán en vigor en 2027 y para responder con mayor seguridad ante futuras revisiones tributarias.

La preparación no consiste únicamente en adoptar una norma contable. Implica asegurar que cada cifra pueda explicarse, justificarse y respaldarse.

¿Está su empresa preparada para los cambios contables de 2027?


En WeSolvo ayudamos a las empresas a revisar sus políticas contables, identificar diferencias entre la información financiera y tributaria, fortalecer sus procesos internos y prepararse para los nuevos criterios de fiscalización.

Contáctenos para evaluar el nivel de preparación de su organización y desarrollar un plan de transición para 2027.